Los días de descanso me despierto perezosa y me gusta levantarme tranquilamente, sin prisas y sin pensar en qué voy a hacer el resto del día, salvo que ya tenga algo planificado. Después doy alguna vuelta por casa para centrarme, espabilarme un poco y ponerme un poco al día de lo que pasa por las redes, porque no me gusta desayunar nada más levantarme, prefiero que pase un poco de tiempo antes, a no ser algún día de estos que te levantas con un hambre canina y me pongo a devorar enseguida. Pero sea como sea eso sí, yo el desayuno no lo perdono, es sagrado para mí, tengo desayunado casi a la una del mediodía, pero si no hago esa comida, por pequeña que sea, no empiezo bien el día. Y cuando “ya soy persona” entonces me preparo para desayunar. Siempre suelo desayunar fruta con avena o cosas así, pero en esos días libres, me apetece algo diferente, algo tipo vaso de cacao, como cuando era pequeña, con unas tostadas (siempre una salada y otra dulce) o unas galletas. Así que me preparo un Café Mocca, con el punto justo de dulzor, que para mí tiene que ser muy poco dulce y me quedo como una reina, feliz y dispuesta a empezar el día con una sonrisa. Son pequeños placeres que está bien regalarse de vez en cuando.

Así que hoy quiero compartir una de las recetas que me dan felicidad porque quiero pensar que así también os llegará un poco.El Café Mocca, mi versión, es supersimple, algo que es  muy importante porque, si te tienes que tirar antes media hora currando…ya no es lo mismo, ya no lo disfrutas igual, porque te da pereza y lo haces una vez pero no muchas más. La simplicidad es una de las claves.

Es una bebida que me encanta: el sabor de los cereales tostados, con la intensidad del cacao puro, el ligero dulzor de los dátiles y toque de la canela…..ufff son una delicia. Y ahora que llega el frío te tomas esto calentito y te da la vida….creo que me voy a preparar uno ahora mismo!!! 😀

 

Ingredientes:

-cacao puro en polvo

-café de cereales soluble

-endulzante de dátil

-leche de avena

-canela en polvo

-pizca de sal

Elaboración:

Ponemos a calentar la leche, he de decir que uso leche específicamente de avena, porque me gusta cómo se transforma al calentarse, se queda más espesa, como el chocolate a la taza y eso me gusta, si a vosotres no, usad otra leche vegetal. Le añadimos la pizca de sal, la canela, el cacao y el café. En la taza donde lo vayamos a servir le ponemos el Endulzante de Dátil, removemos bien y listo. aseguraos de hacer una buena taza porque se os hará corto ;D

Café Mocca

Una bebida que no sólo reconforta el cuerpo sino el alma también <3

Veganízate!!! 😀

También puedes seguirme en:

YOUTUBE

FACEBOOK

INSTAGRAM

TWITTER