LECHE VIRGEN PARA COSMÉTICA

No sé si os habréis animado a hacer la tintura de benjuí del anterior post. Para quienes ya la tengáis podréis utilizarla en esta sencillísima receta de Leche Virgen y que da extraordinarios resultados y para quienes aún no os hayáis animado a hacerla, puede que esta receta os anime a ello.

Esta receta la descubrí en un libro sobre belleza natural en el que se recopilan antiguas recetas hechas a base de plantas, cosmética sencilla y natural, heredada de generación en generación.

Ingredientes de la Leche Virgen

Los ingredientes para hacer Leche Virgen:

Un vaso de agua destilada
15 gotas de tintura de benjuí

TAMBIÉN PUEDES ADQUIRIR LOS INGREDIENTES PARA HACER TINTURA DE BENJUI AQUÍ:

Preparación de la Leche Virgen:

Simplemente mezclamos las gotas de tintura en el agua y removemos bien, veréis al momento el porqué de su nombre, ya que se vuelve el agua al instante de color blanquecino, lechoso.
El agua destilada se puede sustituir por agua de rosas, de azahar… por la que más te guste.

Propiedades de la Leche Virgen

Alguna de las virtudes de esta leche virginal es la de eliminar el cansancio y el estrés facial, regenera, hidrata y protege la piel, sobre todo las sensibles, irritadas, asfixiadas, con rojeces, granos…
Refresca y desinflama los párpados, y si lo guardas en la nevera más aún.

Tiene efecto blanqueador sobre la piel, además de suavizarla y dar aspecto de piel más lisa.

Puedes utilizarla después de desmaquillarte o como tónico, antes de aplicar tu crema.

En forma de spray es una forma muy práctica de usarla, después del maquillaje para fijarlo, o en cualquier momento en que sientas tu piel seca o tirante o acalorada… Llevando en tu bolso la leche virginal en spray la puedes utilizar sin problema en cualquier momento.

La piel a lo largo del día necesita “beber agua”, no es suficiente el aplicarle una crema por las mañanas y olvidarnos ya de ella hasta la noche, es importante el agua que tomamos a diario, pero la piel necesita más. La piel a lo largo del día sufre y se reseca con el frío, el calor, las calefacciones, el aire acondicionado, la contaminación… y una crema no puede aportarle toda la hidratación que necesita a lo largo del día. Por eso, esta receta te permite darle la humedad que necesita durante el día, incluso si estás maquillada.

Cuando lo utilices para desinflamar los párpados, empapa bien unos algodones con la leche de virgen y los dejas sobre los ojos unos minutos.

Esta leche virginal es tan hidratante y relaja tanto la piel, que simplemente aplicando tras ella un poco del aceite que más te guste (coco, argán, soja, avellanas, cártamo, arroz, semilla de albaricoque, almendras, sésamo…) no necesitarás aplicarte crema si no quieres, ya que con esta combinación ya le habrás aportado lo que más necesita para mantenerse flexible y protegida.
Esta receta es la básica, la original, hay muchas versiones de ella en las que se han ido añadiendo otros ingredientes como glicerina… aceite… aceites esenciales… Cada uno podéis hacer vuestra versión según lo sintáis, pero yo os doy la más sencilla, es la que yo utilizo, sencilla sin complicaciones y muy efectiva.

Realmente es muy sencillo cuidar la piel de forma natural y sin gastar grandes cantidades de dinero en cosméticos caros. Os aseguro que si la hacéis os encantará y ya no podréis estar sin ella como me ocurre a mí.

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