Ahora que se acerca el final del verano, es el momento de recuperar nuestra piel de los efectos adversos del calor, el sol, el cloro de las piscinas…, que resecan y debilitan nuestra piel, nuestro pelo, mucosas, ojos…y lo haremos con este Tratamiento Facial Postvacacional.

Así que hoy dedicaré este post a la piel de nuestro rostro pues es la que más sufre y más expuesta está. El resto del cuerpo se recupera con mayor facilidad ya que cuando va llegando el fresquito lo vamos protegiendo al cubrirlo con ropa, pero nuestra cara siempre está al descubierto y pasa de unos extremos a otros (del calor y sol al frío, viento…) por eso es tan importante su cuidado para que sus defensas estén al cien por cien y no sufra problemas dermatológicos porque una piel reseca es una piel debilitada y campo de cultivo de bacterias y hongos. Así que manteniendo en óptimas condiciones su limpieza, hidratación, su pH… estará más protegida y luciremos un aspecto más luminoso y saludable.

Pasos del tratamiento:

  1. Empezaremos con un limpiador suave (puedes ver en el post Limpiador Facial) por ejemplo con un poco del aceite que desees y un cepillo de cerdas suaves (facial o uno de dientes que utilizaremos solo para este fin). Aplicas el aceite en la piel y con el cepillo húmedo vas dando masaje a todo el rostro de forma circular durante unos minutos, después aclaras con agua y secas con suavidad.
  1. Vahos: la humedad que proporcionan permite que las células resecas y muertas se puedan desprender con facilidad, el calor estimula la circulación de la sangre, estimula poros y glándulas permitiendo que salgan a la superficie suciedad y toxinas.Se pone a hervir un litro de agua, cuando hierva se retira del fuego y se añaden dos cucharadas de la mezcla de las siguientes plantas: laurel (estimula la circulación hacia la superficie), regaliz (extrae impurezas), lavanda (relaja), manzanilla (calma) y malvavisco (suaviza). Se deja reposar tres minutos y se hacen los vahos cubriendo la cabeza con una toalla y poniendo la cara a una distancia del líquido que sea adecuada a su sensibilidad al calor durante unos cinco minutos (no exceder nunca de los diez pues favorece la flacidez). Se puede añadir algún aceite esencial si lo deseas, de lavanda, manzanilla… unas 10 gotas por litro. Si no tienes todas las hierbas utiliza las que tengas (o simplemente manzanilla).

Vahos Faciales

  1. Exfoliación: para eliminar todas las células muertas prepararemos una mezcla de zumo de manzana y harina de avena de forma que se forme una pasta de textura de yogur más o menos y aplicaremos por el rostro dando masaje circular durante unos dos o tres minutos. Tras este tiempo aclarar con agua. (Si prefieres puedes utilizar el exfoliante que explico en el post Ubtan, que además te servirá como mascarilla).

Exfoliante Natural

  1. Mascarilla: se pueden hacer multitud de mascarillas con distintos productos dependiendo del resultado que busquemos, en este caso se trata de devolver a la piel nutrientes, vitaminas e hidratación por lo que elegiremos frutas como la manzana, el aguacate o la pera. Podemos licuar la fruta o triturarla y mezclar con harina de almendras o de avena para formar una pasta húmeda que no escurra demasiado y dejaremos actuar en el rostro durante 20 minutos al menos. Mejor si nos tumbamos durante ese tiempo y nos relajamos pues favoreceremos los beneficios de la mascarilla. Retirar después con agua.
  1. Tonificación: puedes utilizar el agua virginal que explico en el post Leche de virgen, o utilizar agua de rosas, o una infusión de malvavisco fría.
  1. Hidratación: para finalizar el tratamiento aplicaremos una crema hidratante o un aceite. Este es un buen momento para cambiar de crema o de aceite durante un tiempo ya que la piel tiene necesidades distintas en cada momento y le viene bien que de vez en cuando alternemos distintos aceites o cremas, por ejemplo si utilizas habitualmente aceite de almendras y cambias ahora durante un tiempo al de coco notarás como tu piel lo agradece, ya que los nutrientes de uno y otro varían. Con tu crema habitual igual, puedes alternar de vez en cuando.

Tras esta limpieza notarás tu piel revitalizada, más viva, hidratada y flexible. No descuides tu piel y mímala, busca siempre un momento para ella. Este tratamiento lo puedes realizar una vez a la semana excepto el paso de los vahos o si utilizas el Ubtan que serían solo una vez al mes.