En nuestro día a día vamos con prisas de un lado para otro, ocupados y preocupados, la cabeza dándole vueltas a las cosas una y otra vez, con la sensación de que nos falta tiempo para hacer, y casi siempre estamos haciendo lo mismo, la misma rutina diaria como robots programados.

Se nos pasan los días, los meses, los años, sintiendo que no hemos hecho algo verdaderamente significativo con nuestras vidas. El tiempo no va marcha atrás, debemos aprovechar y disfrutar de cada momento, de cada día, no se debe malgastar  porque el tiempo no vuelve.

Finaliza el año

Cuando termina un año y podemos comenzar el nuevo proponiéndonos cambiar algo en nuestra vida, y no me refiero a lo típico de dejar de fumar, hacer ejercicio…, aunque eso está muy bien también.

Me refiero a algo que tenga realmente un significado importante y que además nos dé una mejor calidad de vida, con menos sufrimiento emocional, más calma mental, más paz interior, que nos sintamos más a gusto con nosotros mismos.

Además en las fechas navideñas resulta más sencillo empezar a practicarlo, porque se siente un ambiente de ilusión, afloran con más facilidad los sentimientos de amor, de compartir, de dar… por eso es una buena fecha para empezar a invertir en el Banco Espiritual.

El Yig y el Yang
El Ying y el Yang ( de Almasu Awen)

¿Y cómo se invierte en el Banco Espiritual?

Es muy sencillo, solo tienes que dedicar unos minutos al día, un poco de tiempo a cambiar algo en tu vida para mejorarla y mejorar la de los demás. Piensa qué te gustaría cambiar, quizá enfadarte menos, sonreír un poco más, ser más amable…

Si siempre estás aplazando y esperando a un momento mejor, nada cambia.

No hay que aplazar las cosas buenas.

Todo en la vida es incierto.

Solo tienes la certeza de lo que está ocurriendo en este momento.

En este caso estás leyendo esto y solo desde este momento y el momento siguiente, y el siguiente… se pueden cambiar las cosas.

¿Y para qué sirve invertir en el Banco Espiritual?

Para que tu vida presente y futura sea mejor y también se expanda esta mejoría a todas las personas que te rodean.

Esto empieza a ocurrir cuando comprendes que eres esclavo de tu Ego. El Ego es la raíz de todos los sufrimientos, de todos los problemas. El Ego hace que sientas Apego por todo, ya sea tu casa, tu cuerpo, tus cosas, tu pareja, tu familia, tu pueblo, tu religión… El Ego es el culpable de que siempre desees más y mejor.

Cuando consigues algo de lo que tanto deseas sientes felicidad, pero solo temporal. Pronto el Ego querrá un poco o un mucho más.

Cuando no consigues lo que tanto querías o necesitabas aparece la frustración. Esto da lugar al enfado, a la Ira, especialmente cuando ves que otros si lo han conseguido.

Piensa y analiza el porqué de cada uno de tus enfados y verás que detrás está esa frustración, generada por ese Apego a algo que has perdido o no has conseguido, ya sea material o emocional.

Ese enfado que viene del Apego se transforma en Ignorancia. La mente se cierra, se vuelve obcecada en sí misma y se centra solo en el Yo, en el Mi, en el Mio, solo ve sus problemas, solo le importan sus emociones, lo que nos han hecho o nos ha pasado…y no vemos más allá de eso.

Una mente sabia es una mente abierta y en calma, que reconoce el Ego y trata de liberarse de él. Cuando disminuyes el Ego, dándote menos importancia, reduces también el Apego y si no hay Apego la frustración disminuye y te enfadarás menos.

Espejo
El Espejo (Realizado por Almasu Awen)

Si te enfadas menos puedes sonreír más, empiezas a valorar más lo que tienes y a agradecerlo. Sentirás más satisfacción y la mente se irá volviendo más clara y calmada.

Si estas más feliz, tu familia, amigos, compañeros, vecinos, etc… se sentirán también mejor que cuando estas de mal humor.

Sonreír trae grandes beneficios a nivel emocional y energético. Al sonreír se abren 34 canales y se proyecta la belleza interior. En un rostro enfadado solo se abren 14 y proyecta mala energía.

Invertir en el Banco Espiritual

significa despertar tu conciencia día a día y ampliar tu mente, que se vuelva más compasiva, comprensiva, generosa, paciente, feliz y más sabía.

Puedes cambiar muchas cosas en el mundo con pequeños gestos y proyectando buena energía a tu alrededor.

Por eso es tan importante que inviertas en ese Banco Espiritual cada día con buenas acciones, con buenas palabras, con sonrisas, con pensamientos positivos, bondadosos, compasivos… y dejar de sentirte tan importante en tu Universo. A la larga te va a producir un beneficio emocional y mental y por consiguiente también físico.

Si inviertes en el Banco Espiritual, reduces los tres venenos mentales que nos causan sufrimiento: el Apego, la Ira y la Ignorancia.

Agradecimientos a Almasu Awen por sus dibujos. Podéis ver más dibujos de él en: