LA MEDITACIÓN

¿Qué es la meditación? Un error común es creer que la meditación es simplemente una técnica para reducir el estrés, calmar las emociones y estar más tranquilos, realizada con los ojos cerrados, en unas determinadas posiciones ya sea sentado o tumbado.

Pero la meditación es mucho más que eso, es una forma de conciencia más amplia y sus beneficios son mucho más profundos como lo demuestran los diversos estudios realizados por neurocientíficos.

Uno de ellos realizado en la Universidad de Massachusetts, con imágenes por resonancia magnética, demostró que con un hábito de meditación de 27 minutos al día, durante ocho semanas, el cerebro es capaz de transformarse y producir cambios importantes en las áreas relacionadas con la memoria y la empatía.

Estudios basados en la observación mediante escáner, realizados en los cerebros de un grupo de monjes budistas, grandes practicantes de la meditación, demostraron que tenían una capa más gruesa de células en la corteza cerebral.

Las personas que más años llevan meditando tienen una mayor cantidad de materia gris (componente esencial del Sistema Nervioso Central implicado en el control muscular, percepción sensorial, memoria, toma de decisiones, emociones, autocontrol) y mayor número de fibras de materia blanca que las personas que no meditan.

Meditación

Los budistas explican de forma sencilla sus enseñanzas, para que la mente  despierte y se abra. Ésta es una de sus explicaciones sobre cómo actúa la meditación en nuestra mente: “… nuestro estado mental es como el agua agitada y turbia, llena de lodo que no deja pasar la luz. La meditación permite calmar esa corriente de agua agitada, que es la mente, y así el lodo  se asienta permitiendo que el agua se vuelva transparente y pura.”

Los lodos que vuelven oscuras las transparentes aguas de nuestra mente son nuestros pensamientos descontrolados, miedos, preocupaciones y cualquier emoción negativa. Cuando se practica la calma, la meditación, la paciencia, todo se aclara y se ve con nitidez.

Meditar es ir a tu interior y observarte, observar tu respiración, tus sensaciones y no dejarte atrapar por tus pensamientos, simplemente observarlos y dejarlos pasar, es decir, tratar de ser consciente de lo que estas pensando y de cómo te afecta para que no sean tus pensamientos los que te controlen a ti, sino tu a ellos. No se trata de poner la mente en blanco sino de no estar atrapado por ellos.

Cuando te hayas dejado enganchar por alguno de tus pensamientos, debes darte cuenta de ello y observarlo, intentar salir de él cada vez que descubras que estás pensando de nuevo. Debes ver ese pensamiento desde fuera, sin sumergirte en él y aprender a observarlo como una nube que pasa por tu mente sin engancharte a ella. Dicho de otra forma, no ser el protagonista del pensamiento sino un observador.

Lo importante para empezar a meditar es poder distraer tu mente con alguna tarea para reducir el volumen de pensamientos constantes. Es como si fuera un niño pequeño y juguetón al que hay que tener entretenido con algo. Un buen ejercicio es poner las manos en posición de oración, atmanjali mudra (ver post de la paciencia) ya que por sí solo este mudra nos induce a la calma, equilibra los dos hemisferios cerebrales y lleva nuestra energía a nuestro interior. A continuación llevamos la atención a los dedos corazón, al inspirar los presionamos y al exhalar aflojamos esa presión. Si no has meditado nunca, este ejercicio te ayudará a crear el hábito, dedícale cada día un mínimo de tres minutos para empezar.

Otra forma sencilla es que observes un objeto, con los ojos relajados, observa su forma, su contorno, su color…. Cierra los ojos de vez en cuando para recordarlo, tratando de recrearlo de nuevo en tu imaginación… vuelve a abrirlos y observarlo de nuevo… (este ejercicio te ayudará además a mejorar tu memoria y capacidad de observación). Puede servirte esta imagen del Sri Yantra, observando el punto del triángulo central, de forma relajada  a una distancia de un metro aproximadamente.

Sri Yantra

También puedes meditar con los ojos cerrados observando, con tu imaginación, un objeto o imagen que creas que te ayuda a estar en calma. Puede ser una letra, una palabra, una flor, una luz, un buda…. algo que te trasmita calma y te sirva como ancla para tu mente. Cuando se enfoca la mente en un objeto afecta a la conciencia y se producen cambios en el cuerpo. Si la imagen que observas, memorizas y después visualizas te transmite calma, esto afectará a tu organismo de forma positiva. Puede ayudarte la letra A tibetana.

A Tibetana

La meditación equilibra los hemisferios cerebrales logrando que trabajen en armonía y se complementen en sus funciones, además genera un aumento de las hormonas de la felicidad (dopamina, serotonina, oxitocina y endorfinas ) creando esa sensación de calma, tranquilidad y mejorando nuestro estado de ánimo.

Como puedes ver, meditar unos pocos minutos cada día produce importantes beneficios, sólo tienes que elegir la forma que te resulte más sencilla para empezar. Te animo a que empieces ya, pueden servirte las imágenes de este post.