Desde hace infinidad de años he sido testigo de cómo, en los próximos días, todos los seres que poblaron estas tierras celebraban el Solsticio de Invierno. Es, sin duda, otra de las celebraciones que no han dejado de hacerse desde que los humanos apenas si sabían hacer instrumentos con piedras y huesos…

Este día, que más o menos cae sobre el 21 de diciembre es, al contrario que el Solsticio de Verano, el momento en que la noche es la más larga del año y a partir de aquí, día a día, va menguando, por lo que el día, la luz, vence a la noche, las sombras y a la oscuridad, a cuyo fin, la naturaleza volverá a despertarse y a adornar todo el paisaje con su colorido manto.

Es una fecha tan, tan señalada para los pobladores más antiguos, que muchos acontecimientos de suma importancia para ellos se realizaban en dichos días, tales como siembras, fecundación de animales, control de reservas de los poblados, etc.. y todo porque, a partir de esta fecha, el crudo invierno se echaría encima desde el primer mes del año, hasta pasado el cuarto mes anual, con lo que ello conlleva, falta de alimentos, nieve, etc. Este periodo, desde enero, hasta abril/mayo, era conocido como el periodo de la hambruna.

Hablando de la nieve, no es que sea un inconveniente, salvo por el hecho de que mientras ésta se mantiene,  poco o nada crece, pero, sin embargo, los beneficios para la cosecha que produce, quedan patentes en un dicho asturiano que dice:

“Nun hay meyor cuchá que una buena nevá” ( “No hay mejor abonada que una buena nevada”) Lo que quiere decir que la nieve tiene un grandioso efecto en el cultivo, tanto como el propio abono.

En estos días, los más antiguos adornaban un árbol de hoja perenne, (el preferido por cada cual, pues cada árbol representaba a un dios en concreto) para conmemorar la muerte del Dios Supremo. Este árbol, para ellos, representaba a su universo, en cuya copa estaba la morada de los dioses y sus raíces guardaban el inframundo.

No es que el Solsticio de Invierno se celebrara sólo en las culturas indoeuropeas, no, me ha llegado información de otros seres de la naturaleza, de que exisitían celebraciones similares como por ejemplo:

En culturas anteriores a los incas la llamaban Willka Kuti (retorno del sol).

En la propia cultura inca la llamaban Wawa Inti Raymi (o Fiesta del Sol), que lo celebraban esperando de cuclillas, tanto el rey como sus familiares,  la salida del sol que era recibido con los brazos abiertos y lanzando besos al aire. Tras esto, el rey, brindaba con un vaso de madera o kero en cada mano, los familiares bebían del de la mano siniestra y el contenido de la diestra era derramado y vertido en una tinaja de oro. Después de adorar al sol en el Coricancha y entregar ofrendas varias. Hacían un ritual de sacrificio de animales ante un fuego (que curiosamente encendían haciendo uso del brazalete del gran Sacerdote el cual lo utilizaba como espejo). Esta celebración duraba varios días, iniciaban tres días antes con una especie de ayuno tanto alimentario como sexual y tras la celebración, duraba varios días más.

En la cultura maorí lo llamaban Maruaroa o Takurua, que se celebra el movimiento del Dios Sol desde su novia Takarúa (Estrella Sirio) hacia su novia Hineraumati.

En Laponia, los Saami, celebraban la festividad de Beiwe (Diosa Sol). Esta viaja por el cielo acompañada de su hija Beiwe-Neia en un carro o similar hecho de huesos de reno,  para traer de nuevo la vida que se produce en la primavera. Sacrifican renos hembras para ofrecer como alimento a la diosa Beiwe.

En Asia Oriental y Vietnan celebran el DongZhi, en Japón el Amaterasu, en Escocia el Hogmanai, en Eslabias el Karachun, en la Roma antigua o Helenisca se celebraba el Lenaia y en la Roma Imperial el El Festival del Sol Invictus, en Germania el Modranicht… En fin, todas las culturas han celebrado y celebran este episodio solar de una u otra manera, a cada cual más maravillosa, y que demuestra cómo desde la antigüedad se tenía un gran respeto a estos momentos y no como ahora que veo que han tomado un cariz meramente comercial y destinado a soltar monedas. Allá vosotros…!!