EL SAMAÍN

Esta noche ha sido la noche de Samain (En Gaélico significa “Fin del Verano”), aunque tengo entendido que también se le llama la Noche de Todos los Santos y en tierras lejanas, más allá de la gran concentración de agua salada que hay al este y que para cruzarla los humanos usan una construcciónes que flotan, lo llaman Halloween o algo así. Ya antiguamente los pobladores de estas tierras que vivían en los numerosos castros que había por doquier, celebraban esta festividad. Es en la noche del del 31 de octubre al 1 de noviembre y no era otra cosa que una celebración que daba fin a la temporada de cosechas y daba inicio al nuevo año. En esta festividad pagana, además de ser la del final del año, también era en la que, según su creencia, el mundo de los vivos y el de los muertos se juntaban, por lo que los difuntos podían volver a caminar entre los vivos. He visto cómo las familias y amigos se juntaban alrededor de la hoguera, para conmemorar a los fallecidos y así, entorno al Llar (Hogar), comían castañas asadas y bebían sidra dulce mientras contaban historias de miedo, de hecho decían que “Por cada castaña que se jalaban, liberaban un alma”… y os aseguro que se ponían tibios a castañas… bueno, y a sidra dulce también… A estas reuniones se las llama Magüestos, Magostu, Castañada,… en fin, tienen varios nombres, según en qué parte se celebren.

Yo solía asistir, antaño, a alguna de estas reuniones, pero sin extenderme mucho en la noche ya que sabía lo que me podía encontrar en los senderos y caminos de los bosques, La Güestia. Estas noches me suelo refugiar en mi cueva preferida para esconderme de la Güestia, donde yo mismo me aso castañas y bebo sidra dulce en compañía de otros seres de los bosques, este año las historias de miedo que en esa reunión se contaron, fueron de prácticamente una sola temática, los fuegos que han asolado los bosques.

LA GÜESTIA

Me imagino que os estaréis preguntado qué es la Güestia, pues bien, os lo diré. Pertenece a la mitología de muchos pueblos y como no, del Asturiano también. Es una procesión de ánimas que suelen rondar a los moribundos escasos minutos antes de que se produzca su fallecimiento. Dicen que entre los componentes de esa procesión, hay conocidos e incluso familiares del agonizante que aprovechando esas noches en las que ambos mundos (el de los vivos y el de los muertos) se diluyen, vienen del más allá a por los agonizantes.

Dicen que no es su propósito el de atemorizar y ni mucho menos hacer mal a los vivos, más bien es el de realizar la labor de guiar el alma de los difuntos hacia el mundo de los no vivos para que no se quede atrapado entre ambos con el consiguiente perjuicio para aquel. Aunque bien es cierto que el ver a un grupo de sombras andando a altas horas de la noche, por esos caminos entre bosques, de por sí ya es acongojante, y que en vez de velas o cirios, porten huesos de los que emana una llama… pues qué queréis que os diga amig@s, pero ganas de salir a aplaudirles como que no dan, más bien al contrario, lo mas fácil es que salgáis corriendo como alma que lleva el diablo hacia vuestra cueva preferida para esconderos de la Güestia…

Imágen de BeaTzJooDy, compartida en Pixabay

CÓMO ACTÚA

Os diré ahora cómo actúa esta procesión, una vez que llegan al sitio donde se encuentra el moribundo. Pues bien, en mis tiempos de infancia en que la curiosidad me llevó a estar a punto de palmarla en varias ocasiones, desde lejos seguí a uno de estos grupos hasta una casa próxima a los lindes en el noroeste de mi bosque. Ya los había visto durante las seis noches anteriores, por lo que me acerqué todo lo que pude y me subí a un gran castaño desde el que pude ver toda la escena al completo. Empezaron a dar vueltas alrededor de ella y cuando dieron tres vueltas, el humano que moraba en la misma, apareció en un ataúd que portaba la procesión de ánimas y que hasta ese momento había estado vacío. No es que saliera por el orificio que tienen para este fin las casas de los humanos, ni siguiera por ninguno de los otros orificios por donde los veo asomar a veces, no, digo que de repente, el cuerpo apareció dentro del ataúd, sin más. No me había repuesto del shock de haber visto lo que ví, cuando el grupo empezó a dar terribles gritos y alaridos que me heló la sangre en el acto, se apagaron todas las luces que llevaban, incluso las que había encendidas en la casa, y tras esto desaparecieron… todos… perdí el conocimiento y me debí de dar un buen golpe al caer del árbol porque tardé tres meses en poder andar sin la ayuda de un palo y tres más en poder volver a correr con mi gracilidad habitual.

QUÉ HACER SI TE ENCUENTRAS CON LA GÜESTIA Y TU CUEVA PREFERIDA PARA ESCONDERSE DE ELLA NO ESTÁ CERCA??

Sólo hay que tener una precaución, si por un casual te topas con esta procesión, jamás debes molestarles, ni cruzarte con ellos, ni interrumpirles su camino, ni hablarles, dado que si lo haces, sólo con que uno de ellos te llegue a tocar con su mano, pasarás a formar parte de ellos ya que fallecerás en el acto. Si por el motivo que sea no tienes posibilidad de esconderte o salir por pies, deberás hacer un círculo en el suelo, aunque sea con un palo, y meterte dentro de él hasta que toda la comitiva pase de largo y desaparezca en la lejanía. Así me salvé yo en una ocasión en la que me entretuve en exceso en un magüesto, ya que la sidra dulce era realmente deliciosa, y me los encontré en un camino entre dos altos muros. No se me olvidará jamás esa noche!! A partir de entonces, parte de mi melena es blanca, bien es cierto que resulto más atractivo, pero el miedo que pasé!!!!

SU LETANÍA

Tengo que decir que pueden ir en silencio, pero los que yo me topé esa noche decían algo que se me quedó grabado en la memoria a fuego:

Asturiano:
Cuandu nós yéramos vivos                
andábamos a éstos figos                   
y agora que somos muertos             
andamos per estos güertos               
¡Andar, andar,                                    
hasta’l tueru la figar!                        

Castellano:

Cuando nosotros estábamos vivos

          Andábamos a estos Higos

         Y ahora que estamos muertos 

         andamos por estos huertos

         ¡Andar, andar,  

         hasta el tronco de la higal (higuera)!

VARIANTES

También me he informado que a este “cortejo fúnebre” de ánimas, también se le conoce en Asturias como la Santa Compaña y parece que en las vecinas tierras de Galicia también la conocen así. pero deben tener mucho trabajo, ya que me llegan historias de apariciones de estas procesiones en varios puntos de España, por ejemplo, en León, Salamanca y Zamora, (según la zona), se la conoce como la Huéspeda, la Estadea o la Hueste de Ánimas; En Extremadura como Cortejo de Genti de Muerti.

AUTOR DEL DIBUJO QUE FIGURA COMO IMAGEN DESTACADA

Tengo que agradecer a David Cavernario su dibujo, me da miedo hasta a mí!!! Podéis ver más dibujos de él en:

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