SUGERENCIA DEL BUSGOSU

Os sugiero que cuidéis con mimo de todo aquello que os rodea, pues todo, por muy robusto e indestructible que os parezca, todo se puede terminar de un momento para otro. La fragilidad de nuestro entorno es tal que cualquier acción externa sobre una zona, puede traer consecuencias irreparables, os voy a poner un ejemplo:

Campo de Amapolas

DESTRUCCIÓN DE UN HÁBITAT

Observaba yo una pequeña huerta en los lindes a mis bosques, recién despertado de mi segunda siesta a los pies de mi castaño preferido para dormir las segundas siestas, y mientras tocaba mi Ocarina a la sombra de dicho castaño. Unas vacas, viendo las suculentas plantaciones que dicha huerta exhibía, decidieron cambiar de menú y sin mucho miramiento se las ingeniaron para acceder a la misma y se comieron todo lo que había, berzas, lechugas, repollos, acelgas, en fin, todo. Con curiosidad esperé a ver la reacción del humano poseedor de esa parcela y pese a los cagamentos que profirió haciendo uso de una gran diversidad, infinidad de sinónimos y adjetivos calificativos varios, con resignación volvió a proteger el entorno del huerto y siguió con el cuidando de lo poco que le quedaba, el inconsciente, parecía creer que recuperaría parte de la cosecha pues no había terminado la temporada….

RESULTADO DE LA DESTRUCCIÓN DE UN HÁBITAT

En los días sucesivos al asalto vacuno, ni se percató de cómo el ajetreo de abejas y otros insectos había, prácticamente, desaparecido de su huerto, dejando paso a un silencio incómodo.No cayó en la cuenta que su pequeño huerto, al haber sido devorado por los animales ya referidos, no sólo había perdido lo que tenía sembrado, si nó que, al desaparecer todas las flores de los respectivos cultivos, había provocado que esos insectos tan necesarios para la polinización, también optaran por cambiar de aires en busca de nuevos lugares para recolectar o simplemente alimentarse. La producción, realmente, estaba perdida y lo que sobrevivió, sin polinización, resultó raquítico.

MORALEJA

Si amigos, no infravaloréis el gran trabajo de esos pequeños seres que nos rodean porque son imprescindibles. Haced que vuestros huertos sean apetecibles también para los insectos polinizadores y tendréis una producción mucho más interesante. Respetad a todos y cada uno de los seres que conviven con nosotros pues de lo contrario, os arrepentiréis.