Llevo días sintiendo una terrible sensación de oscuridad en mi corazón, inicialmente no sabía a qué se debía, pero ahora, hoy, el viento, me ha traído terribles gritos agónicos del sufrimiento más extremo de cientos de animales y seres de los bosques. Siento como multitud de almas se han desvanecido en apenas tres días. La tristeza embarga todo mi ser pues soy consciente que el alma de los bosques desaparece entre llamas.

No puedo descansar ni un momento, voy, vengo, subo y bajo desde los confines de mi territorio, aterrorizado de que esos incendios que veo a lo lejos nos alcancen. Advierto a todos los animales y seres con los que me cruzo para que sean conscientes de la posibilidad de que el fuego nos pueda alcanzar y les aconsejo a cerca de hacia dónde dirigirse y las ubicaciones de mis cuevas preferidas para esconderse de los incendios. No puedo soportar el pensar que alguno de mis amigos pueda ser pasto de las llamas…. sólo el hecho de imaginármelo me da fuerzas para seguir corriendo de un lado para otro. En las noches puedo ver, a lo lejos, las gigantescas piras y hasta mis oídos llegan más y más gritos terribles, mi alma está rota…

A todo esto se suma la enfermedad crónica que padece Nuberu*, provocada por la cada vez más creciente contaminación, y que le mantiene postrado en cama impidiéndole traer las ansiadas lluvias con la asiduidad a la que nos tenía acostumbrados. Por suerte hoy sí que ha podido reponerse un poco, lo suficiente para hacer aparecer esas nubes que han descargado su preciado tesoro líquido y así ayudar a quienes intentan sofocar las llamas y a salvar a quien sabe qué cantidad de almas. Todo está cambiando de tal forma, que no a mucho tardar, los bosques desaparecerán y con ellos la humanidad.

Os echo la culpa a vosotros los humanos, partiendo de la base de que también sois los culpables directos de los incendios, bien por propio interés, bien por sadismo o también por negligencia.

Sin pensar en las consecuencias, habéis cambiado nuestros bosques centenarios a vuestro antojo, el hecho más aborrecible ha sido con la plantación de los odiosos eucaliptos, para vosotros era más prioritario conseguir un continuo abastecimiento de madera que velar por la continuación de la naturaleza autóctona. No os habéis dado cuenta que el eucalipto es altamente combustible, no os dáis cuenta que las superficies quemadas son infinitamente superiores en bosques de eucaliptos que en los de Hayas, Robles o Castaños??.

Los odiosos Eucaliptos

El eucalipto empobrece los suelos, el eucalipto ha hecho desaparecer multitud de especies vegetales autóctonas y que allí donde antaño existía una densa e importante fauna, ahora ésta ha sido desplazada.

Hace muchísimas lunas, en los bosques que conozco, sólo se veían Castaños, Hayas, Robles, Pinos… Ahora, te puedes pasar horas y horas viendo únicamente Eucaliptos…miles y miles de eucaliptos…

¡¡La tristeza embarga todo mi ser pues soy consciente que el alma de los bosques desaparece entre llamas.!!

*El Nuberu es un ser mitológico de la cultura Astur que cabalga sobre las nubes y tiene poder sobre ellas, las lluvias, los vientos, las Tormentas y los Rayos.