CHAMPÚ SECO

Siempre trato de daros recetas sencillas, prácticas y útiles, pero la de hoy, se lleva la palma. Hoy haremos un Champú Seco. Últimamente parece que se está poniendo de moda y hay gran variedad en el mercado. Este producto es  muy útil cuando por el motivo que sea no podemos lavarnos el pelo (nos han cortado el agua, estamos enfermos, tenemos algún tipo de irritación en el cuero cabelludo, tenemos prisa…).

Indicaciones:

Pero sobre todo, es útil como tratamiento capilar, si tenemos el pelo frágil, seco o dañado, utilizar este champú seco permitirá a nuestro cabello y cuero cabelludo que mantengan por más tiempo sus propios aceites naturales y se recupere de las agresiones que pueda sufrir por tintes, champús, secador…  Cuando el pelo es fino le dará mayor volumen, también nos ayuda a evitar el encrespamiento cuando hay humedad.

Ingredientes:

En la foto se ven los ingredientes para elaborar un Champú Seco casero, que consisten el Semillas de Soja y Aceites esenciales.

Semillas de Soja

Soja verde y un aceite esencial (o combinación de ellos) que puede ser de

  • Romero: fortalece y previene la calvicie
  • Lavanda: antimicrobiano y calmante
  • Menta: estimula el crecimiento
  • Salvia: antibacteriana, reduce inflamación y regula grasa
  • Cedro: favorece el crecimiento

Preparación:

Moler la soja verde hasta convertirla en un polvo muy fino, (lo mejor es cogiendo en polvo que va quedando en la tapa del molinillo) una vez molida se guarda en un frasco. Se le puede añadir algún aceite esencial, hay que ir añadiéndolos gota a gota y removiendo para evitar que se formen grumos. La proporción sería de una o dos gotas por cada cucharada del polvo.

En la foto aparece el Champú Seco Casero ya en polvo, para aplicar al cuero cabelludo y hacer un lavado en seco.

Champú Seco Casero

Aplicación:

Con una brocha (como las de polvos de maquillaje) o con los dedos, vamos aplicando el polvo en la raíz del pelo (parecido a la aplicación de un tinte) sobre todo en las zonas que tengamos más grasas y extendemos bien con los dedos, (no hay que aplicar mucha cantidad), masajeamos bien por todo el cuero cabelludo y por todo el pelo durante un par de minutos, dejamos actuar otros dos y finalmente retiramos con un cepillo hasta que eliminemos por completo el polvo.

Si lo cepillamos bien no queda ningún rastro blanquecino.

Si lo vamos a utilizar como champú podemos usarlo hasta dos veces seguidas y que el siguiente lavado ya sea con el champú habitual.

Si lo utilizamos para dar más cuerpo al pelo o evitar que se encrespe con la humedad, podemos aplicarlo con el pelo recién lavado y seco.

Aunque os pueda parecer un poco raro si nunca habíais oído hablar del champú seco, es realmente eficaz y en la cosmética ayurveda es muy común y existen numerosas plantas con efectos limpiadores, pero la soja verde está al alcance de todos en cualquier herbolario.

Si lo probáis lo querréis tener siempre a mano.